Rosquillas/Opillas de San Blas

5 febrero, 2021

Presentes en la mayoría de las romerías que se celebran en el País Vasco, normalmente atadas con una liz, en lotes de seis o doce unidades.

Piezas de masa realizada con harina, huevo azúcar, aceite, y aromatizadas o no con granos de anís, que una vez trabajada se corta en tiras que se unen por los dos extremos, formando un aro, y se hornean. Una vez retiradas y frías se cubre la parte superior con merengue bien espeso.

Historia
En  Gipuzkoa han tenido reputación las elaboradas por la familia Telletxea de Ordizia, desde el siglo XIX. Desde hace algunos años el obrador esta cerrado.

Con diversas, pero pequeñas, variantes, que pueden cambiar la forma de rosca por la de torta o la de mano, con merengue o sin él, aromatizadas, con anís, naranja, limón etc. se elaboran en muchas localidades piezas en honor a San Blas, que, una vez bendecidas, algunos las conservan para aliviar los males de garganta. Tales son las Tortas de San Blas de Eibar e Idiázabal, los Bollos de Pamplona y Lodosa, las manitas de Peralta, (en su parroquia se venera como reliquia una mano del Santo), las rosquillas de los Arcos, los chandrios de San Martín de Unx (voz castellanizada del euskera, que significa revoltijo, desaguisado, quizá por el hecho de que este tipo de rosquillas salen desiguales).

Libro Cinco docenas de pasteles. Autor: Juan José Lapitz (†)