Se encuentran en todas las pastelerías bilbaínas.
Se puede presentar en formato tarta o en pasteles de tamaño individual.
En ambos casos se trata de un molde de hojaldre relleno de una crema hecha a base de mantequilla (preferiblemente derretida) y azúcar, a la que se le va añadiendo, por este orden: huevos, harina y leche. Es preferible no llenar del todo los moldes para que no desborde tras la cocción. Se hornean durante unos 20”
Historia
Un pastel bilbaíno de “toda la vida”. A finales del siglo XIX se trataba de un molde de hojaldre relleno de arroz con leche, de ahí el nombre, pero posteriormente fue sustituyéndose el arroz por la crema, hasta convertirse en un pastel de arroz sin arroz. Hay por otra parte, la teoría de que este pastel habría sido importado por marinos bilbaínos que lo conocieron en sus viajes a Filipinas.
Libro Cinco docenas de pasteles. Autor: Juan José Lapitz (†)


