El Valle Salado de Añana, Premio Unión Europea de Patrimonio Cultural / Premio Europa Nostra 2015

La Comisión Europea y Europa Nostra, promotores de este reconocimiento internacional, quedan “impresionados por la magnitud del proyecto” y reconocen al Valle Salado como un “ejemplo innovador de recuperación integral del patrimonio”.

Salinas de Añana (Álava), 14 de abril de 2015. La Recuperación Integral del Valle Salado de Añana ha sido reconocida hoy con el Premio Unión Europea de Patrimonio Cultural / Premio Europa Nostra 2015. Concedido por la Comisión Europea y Europa Nostra, éste es el mayor reconocimiento de patrimonio cultural que se concede en Europa y avala la calidad de los trabajos en las salinas de Añana y los resultados que está suponiendo su recuperación y puesta en valor.

La candidatura presentada por la Fundación Valle Salado de Añana, en la categoría de conservación, es una de las 28 premiadas entre 263 proyectos de 29 países europeos. El Premio Europa Nostra 2015 premia los trabajos y resultados obtenidos en los últimos tres años, si bien en el Valle Salado se lleva investigando y trabajando desde finales de los años 90 del siglo XX.

El presidente de los Premios Europa Nostra, el tenor español Plácido Domingo, ha subrayado que la Recuperación del Valle Salado al igual que el resto de ganadores son “ejemplos muy importantes de creatividad e innovación en el trabajo por el Patrimonio Cultural Europeo”.

En su valoración, el jurado ha destacado la “impresionante magnitud del proyecto, que abarca su paisaje, su arquitectura, su medioambiente, la actividad salinera y sus tradiciones, pero también de forma global al conjunto del territorio mediante iniciativas culturales y turísticas que están siendo motor de desarrollo social, cultural, económico y turístico”.

Otro de los aspectos destacados por el jurado es la proyección internacional que ha adquirido el Valle Salado gracias a su recuperación integral y a la exportación de Sal de Añana –se comercializa en más de 25 países–, “siendo reconocida no sólo en las cocinas más prestigiosas del País Vasco, sino a nivel internacional”.

Un paisaje único con 6.500 años de actividad salinera
El Valle Salado se encuentra en la localidad de Salinas de Añana, en la provincia de Álava. Tiene una extensión de 13 hectáreas y es un paisaje salino único en el mundo. Recientes investigaciones arqueológicas confirman que en este valle se produce sal, de forma ininterrumpida, desde hace más de 6.500 años. Es, por tanto, un paisaje vivo y en evolución.

Las salinas de Añana destacan por su espectacular arquitectura de terrazas de evaporación –construidas con piedra, madera y arcilla–, canales de madera que conducen el agua salada por gravedad desde los manantiales a los pozos, y almacenes de sal; por su rica biodiversidad salina; y por la transmisión durante miles de años de las técnicas tradicionales de producción.

El descenso de la producción durante la segunda mitad del siglo XX como consecuencia del auge de la industria moderna provocó una disminución de las labores de mantenimiento de las salinas. El valle está ahora inmerso en un ambicioso proyecto que comenzó a finales de los años 90 del siglo XX con la elaboración del “Plan Director para la Recuperación Integral del Valle Salado”. Tras finalizar su redacción en 2004, se impulsaron algunas de sus directrices.

Recuperación de carácter integral
En 2009 se creó la Fundación Valle Salado de Añana, entidad sin ánimo de lucro formada por la Diputación Foral de Álava –impulsora del proyecto a finales de los años 90–, el Gobierno Vasco, el Ayuntamiento de Añana y la sociedad de salineros Gatzagak. Como propietaria del bien y encargada de su gestión, tiene tres grandes líneas de trabajo:

• Recuperar y conservar la cultura material y medioambiental del paisaje para garantizar su sostenibilidad.

• Producir con técnicas tradicionales, de forma sostenible y respetando el “saber hacer” milenario de los salineros una sal de excelente calidad, la Sal de Añana, cuya venta contribuye a la autofinanciación del proyecto.

• Desarrollar, bajo un planteamiento de recuperación abierta a los ciudadanos, iniciativas culturales y turísticas que están siendo motor de desarrollo social, económico y turístico de la Comarca de Añana y del conjunto de Álava.

Resultados de la recuperación y puesta en valor
Los trabajos y resultados demuestran que los objetivos descritos en el Plan Director se están cumpliendo muy por encima de las expectativas:

Recuperación y conservación del paisaje y de su arquitectura. El valle ofrece hoy una imagen muy distinta a la de finales de los años 90. En estos momentos tiene garantizados su autenticidad e integridad con más 2.000 eras en funcionamiento, 4 kilómetros de canales de madera, 217 pozos de salmuera y 44 almacenes de sal.

Producción y venta de sal de gran calidad. El valor diferencial de este proyecto es la posibilidad de producir y comercializar sal de gran calidad. La Sal de Añana está considerada como una de las mejores sales del mundo por grandes cocineros internacionales, que suman 25 estrellas Michelin y 28 soles Repsol, y es Producto Baluarte de Slow Food Internacional. Ya se comercializa en más de 25 países.

Recuperación abierta al público. El carácter integral del proyecto permite compatibilizar la recuperación y mantenimiento de las salinas y la producción de sal con visitas guiadas para que los ciudadanos participen de todo el proceso. Más de 300.000 personas en 10 años lo han visitado. En 2014 alcanzó su cifra récord con 64.296 visitantes.

Inversión muy rentable: 40 % de autofinanciación. Gracias a una eficaz política de visitas guiadas y venta de Sal de Añana, el proyecto cuenta con un elevado porcentaje de autofinanciación. En 2014 se generaron por ambos conceptos cerca de 600.000 euros de ingresos, lo que supone casi un 40% del presupuesto anual. La Fundación, como entidad sin ánimo de lucro, reinvierte en el proyecto todos los recursos económicos obtenidos.

Fuente de actividad económica y de empleo. Los trabajos de recuperación y las actividades de producción de sal, turísticas (visitas guiadas) y culturales contribuyen a generar empleo. Muchos emprendedores están viendo una oportunidad y la Fundación organiza cursos de formación e integración socio-laboral.

Ceremonia de entrega, el 11 de junio en Oslo (Noruega)
La ceremonia de entrega de los Premios Unión Europea de Patrimonio Cultural / Premios Europa Nostra 2015 tendrá lugar el 11 de junio en el Ayuntamiento de Oslo y será presidida conjuntamente por Fabian Stang, Alcalde de Oslo; Tibor Navracsics, Comisario Europeo de Educación, Cultura, Juventud y Deporte; y Plácido Domingo, Presidente de Europa Nostra.

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