Distintas merluzas de anzuelo

Fotografía: Merluza de anzuelo (pereoliver)

Autor: Juan José Lapitz/Académico de Número.
Publicado en: blog Conocer y comer con Lapitz (06/03/2017)

En el último número de XL Semanal, se publica un interesante artículo, titulado Merluzología en el que observo una, a mi modo de entender, imprecisión. Al hablar de los tipos de pesca se dice, con razón que las merluzas de anzuelo son mejores que las de arrastre, porque este arte de pesca, hace que en el copo se mezclen, golpeen y aplasten unos peces con otros, perdiendo calidad sus carnes, independientemente de los días que pasan los pescados en los frigoríficos de a bordo.

Al referirse a de pincho o anzuelo, dice textualmente, “ la misma definición puede usarse para la pesca con caña, una a una, o la de palangre, que es una línea de anzuelos que pueden estar en el fondo o en la superficie. La merluza de pincho debería ser la que se pesca con caña (totalmente de acuerdo con el articulista), pero me temo que llegar a matizar tanto no es posible.” En mi opinión la matización y diferenciación se pueden hacer a simple vista.

La merluza pescada con caña o línea que el pecador sujeta con la mano, llega a la superficie con plenitud de vida, forcejeando para tratar de desasirse del garfio (cosa que a veces consigue, bien por rotura de su labio o por golpearse contra la borda) es una pieza tersa, de lomo de color casi negro, con la piel viscosa y resbaladiza, características que durarán varias horas. Están en el mercado prácticamente el mismo día en que han sido capturadas.

El palangre pelágico es un arte de línea con flotadores y plomos, que permiten mantenerlo a distintas profundidades, que va a la deriva, movido por las corrientes. Puede tener mas de un kilómetro de longitud, del que penden, cada pocos centímetros pequeños cabos provistos de anzuelos cebados. Normalmente una embarcación cala, durante el anochecer, varias artes, que recoge al alba. Las merluzas, según el momento que han mordido el cebo, pueden pasar horas, muertas dentro del agua, sujetas a la acción de los parásitos y otros peces depredadores. Son piezas que han perdido color, viscosidad, textura y que incluso pueden presentar heridas o mordeduras. Detalles estos que el avisado comprador debe tener en cuenta para saber lo que se lleva a casa.

Merluza de Arrastre (López Novoa)

He apuntado que algunas merluzas de anzuelo logran evadirse. Antaño cada barco llevaba un perro de aguas, que al ver que el pez se desenganchaba, se lanzaba al agua y, buceando, atrapaba a la presa por el cogote, y luego ambos eran izados con un retel. Al hacer las cuentas semanales se reservaba una parte para el perro, que se llamaba “sakurrena” que se la llevaba su dueño o repartía entre la tripulación si el can pertenecía a esta.

Fuente: Alas de plomo

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