Mercado de Santo Tomás

16 diciembre, 2024

Jueves, 21 de Diciembre. 

El día de Santo Tomás, una jornada en la que reina el ambiente rural, marca el inicio de la Navidad. Se celebra en multitud de municipios de la geografía vasca aunque los lugares que más gente congregan son San Sebastián, Bilbao, Azpeitia, Lekeitio, Errenteria, Irun, Hondarribia, Usurbil y Arrasate/Mondragón.

¿Cuándo se celebra Santo Tomás en 2024? Tradicionalmente, la mayoría de los pueblos y ciudades como Bilbao y San Sebastián celebran la fiesta de Santo Tomás el 21 de diciembre. En Arrasate/Mondragón lo hacen el día 22 y allí, la fiesta es conocida como «Santamasak».

Esta es, sin lugar a dudas, una fiesta en toda regla que atrae cada año a miles de personas dispuestas a degustar todo tipo de productos, entre los que destacan el chorizo, el talo y la sidra. Los asistentes también podrán adquirir queso, txakoli, rosquillas, miel, dulces, frutas, verduras y productos de artesanía.

La feria acoge además numerosas exposiciones de animales de granja, que muestran entre otros, ejemplares de cerdos y gallinas. La música es otra de las protagonistas de este señalado día, ya que los bertsolaris, trikitilaris, txalapartaris y diversos grupos musicales se encargan de amenizar la jornada. Por otro lado, los más txikis encontrarán también gran variedad de juegos y actividades específicamente diseñadas para que disfruten de lo lindo durante esta fiesta tan especial.

Historia

Los orígenes de esta feria se remontan al siglo XIX. En sus comienzos, los puestos y casetas donde los baserritarras vendían sus productos se situaban en la Plaza Vieja de Bilbao, cerca de la iglesia de San Antón. Actualmente, en ese mismo lugar es donde se ubica el mercado de la Ribera, el mercado cubierto más grande de Europa.

A lo largo de los siglos, la Plaza Vieja ha sido uno de los lugares más concurridos de la villa. Antaño, el Puerto de Bilbao se encontraba junto al puente de San Antón, a las puertas de la iglesia homónima. A comienzos del pasado siglo, este mercado se trasladó a la Plaza Nueva. Este año la feria celebra su 73ª edición.

El 21 de diciembre no es una fecha escogida al azar, tiene un gran significado en la cultura y tradiciones vascas, que mantienen, desde tiempos inmemoriales, una estrecha relación con los solsticios. El solsticio de invierno varía del 21 al 23 de diciembre, esta es una de las razones por las que Santo Tomás se celebra en estas fecha, el día más corto del calendario. En la antigüedad este ciclo simbolizaba el renacer del sol y la entrada en el nuevo año pagano (Eguberri en euskera). Después, el Cristianismo adoptó esta fecha para celebrar el nacimiento de Jesucristo e iniciar la Navidad (Gabonak en euskera).

El otoño ha terminado y, en el campo, la cosecha ya se ha recogido. Los animales se han sacrificado para poder hacer frente al invierno y a su vez, también se ha acabado la temporada de elaboración de vinos y de sidra. Tradicionalmente, los baserritarras tenían que pagar la renta de sus caseríos en este período prenavideño. En aquel momento, gran parte de los propietarios de huertas y caseríos se habían mudado a los núcleos urbanos.

De esta forma, los caseríos guardaban sus mejores productos para vender en esta fecha tan señalada. De hecho, la gente de la ciudad se acercaba al mercado para comprar los mejores productos para preparar la cena de Navidad. Quesos, rosquillas, miel, lechuga, tomates, pimientos, cerdo, sidra, txakoli … Los mejores productos de la huerta y de la granja vasca a disposición de todos los que se acerquen a la feria.

Fuente: euskadi.eus