Guía Macarfi

16 marzo, 2022

A finales del año pasado se presentó en Bilbao la edición de 2022 de la GUIA GASTRONÓMICA MACARFI, edición está en la que se incluyen restaurantes del País Vasco, sumados a los de Barcelona y Madrid que ya figuraban en las anteriores.

La GUIA MACARFI nace en 2015 y está alimentada por lo que en su página web llaman “embajadores”, que se supone son los inspectores que visitan, comentan y califican los restaurantes. Se desconoce su cualificación, sistema de retribución si lo hubiere, frecuencia de las visitas o cualquier otro aspecto que de pistas sobre su idoneidad.

Es clara su inspiración en la ZAGAT, guía nacida en el año 1979 en Nueva York y expandida después a otras ciudades y países. Al igual que esta. La MACARFI tiene tres líneas de calificación: comida, decoración y servicio, así como una referencia al precio aproximado que, como ocurre en casi todas las guías, se queda por debajo de la realidad, salvo que el cliente sea completamente abstemio.

Reproduce también el formato, que pretende ser de un tipo manejable en viajes que, sin embargo, en la guía española comentada peca de excesivo grosor. No es lo mismo la inclusión de restaurantes de una sola ciudad, por grande y bien surtida gastronómicamente que esté, que incluir un ámbito mucho mayor. Se supone que cuando la guía se amplíe aún más, se distribuirá por tomos provinciales o regionales.

Otra diferencia es la escala de la puntuación –de 0 a 30 la norteamericana; de 0 a 10 en la española-. Comentar o criticar las calificaciones de una guía –incluida la todopoderosa Michelin- es tarea discutible pues el grado de subjetividad que este tipo de calificaciones conlleva es enorme y más con una relación tan exhaustiva. Como opinión en conjunto cabría mencionar quizás la excesiva concentración de “sietes” o la inexistencia de “cincos”. Y algún error grueso en la calificación decorativa como es el muy escaso siete al precioso Giardinetto barcelonés.

Aunque las guías se ven obligadas, por efectos comerciales, a establecer puntuaciones, sean esta soles, macarons o notas numéricas, el abajo firmante agradece más el comentario que una calificación reducida a un número que puede devenir en la media de dos calificaciones dispares con resultado engañoso. Podría darse el caso –exagero- de que de un 4 en servicio y un 8 en comida -¿iría usted a comer allí?- resultase un aceptable 6.

Sin embargo, y es una virtud de este tipo de guías mas… literarias, la diversificación de las calificaciones en apartados ayuda mejor a la elección. Hay veces en que lo que importa es la calidad de la cocina, trayéndote sin cuidado la decoración, o viceversa.

Hay que decir que los comentarios de esta guía, en general y respecto a los establecimientos que conozco, son atinados, y además, lo que se agradece especialmente en estos tiempos, están bien escritos.

Autor: Fernando Luis Barrio Martín, Académico de Número y Bibliotecario AVDG